Esta semana estoy feliz. A pesar de un dolor de muelas impresionante y llena de calmantes hasta las cejas, puedo decir que me lo he pasado fenomenal. Además el sol ha lucido radiante y he salido con mi bici un par de veces. He hecho fotos, he mirado escaparates y me ha encantado participar en el mercadillo solidario de primavera del que ya os conté en el post pasado. Cada día que he ido he encontrado verdaderos tesoros, que al mismo tiempo me han sacudido las emociones a diferentes niveles. Hoy os quiero enseñar lo que mis compañeros voluntarios y yo hemos encontrado dentro de los libros de segunda mano que tenemos a la venta.
Lo que más me gusta de los libros antiguos es imaginar quien fue el dueño, por cuántas manos pasó... Me gusta observar los lomos y las cubiertas, muchas ya desgastadas por el tiempo. Otros libros han sido cuidadosamente forrados con papel de periódico.
Los abro despacio, los huelo, y aprecio el tacto rugoso de las páginas, leo las dedicatorias, si las hay, y sobretodo, me encanta encontrar los tesoros olvidados en su interior. Yo creo que un libro dedicado es el mejor regalo que se puede hacer a una persona a quien aprecias de verdad.
Os dejo fotos y paso a comentar los hallazgos debajo de cada una.
Postal de navidad, yo calculo por el dibujo que sea de los años 80, pero la fecha de la postal no es muy clara. Debajo os la dejo escrita para que la podáis leer.
Barcelona, 27/12/19?8
Querida Flori:
Recibí tu felicitación y estoy muy agradecida al ver que te acuerdas de mi, pues yo también te deseo un feliz año y que puedas conseguir todo lo que desees.
Te mando este crisma que lo había comprado mi Manolo y lo tenía guardado, guárdalo tú también en memoria de él que tan bueno fue para todos. De mi vida te diré, que los días de fiesta los paso con mi hija, pero los demás días siempre sola.
No te puedes imaginar lo triste que tengo el corazón pues la vida sin él es muy triste, tú pensarás que tengo hija y nietos, pero un marido como fue él para mi es muy difícil que me pueda consolar.
Muchos saludos para tus padres y tú recibe todo el cariño de :
Asunción.
Esta es una tarjeta de visita de un locutor de radio de Murcia.
Calendario del año 1980 de la Librería San Pablo de Valladolid, y una hoja de pedido de la Editorial Libra de Madrid de 1970.
Postal navideña de Muebles Tejerina del año 1993 y una pegatina de las Juventudes Comunistas de España reivindicando la mayoría de edad a los 18 años para poder votar.
Calendario de 1977 de Laboratorios Sobrino (Vall de Vianya) Olot, y un pedido recogido en la farmacia Aguado Durantez de 1983, Palencia.
Canción escrita para un amigo.
Cantaré, cantarás.
Quiero ser un puerto en el mar. Ser ese compás que te devuelva el rumbo. Quiero ser un lugar de paz, y no dejar jamás que se te acabe el mundo, amigo, amigo; no hay nada que temer, estoy contigo. Y después de la oscuridad, esperando está de nuevo el día.
Cantaré, cantarás, y esa luz al final del sendero.
Brillará como un sol, que ilumina el mundo entero. Cada vez somos más, y si al fin nos damos la mano, siempre habrá un lugar para todo ser humano.
Junto a ti quiero caminar, compartir el pan, la pena y la esperanza. Descubrir que en el corazón, siempre hay un rincón que no olvida la infancia.
Amigo, amigo, hay tanto por hacer, cuenta conmigo.
Yo quisiera tener el poder de ayudar y cambiar tu destino. Te daré cuanto puedo dar. Sólo sé cantar y para ti es mi canto, y mi voz junto a las demás, y en la inmensidad se está escuchando. Cantaré...
Esta es una carta dirigida a una tal Ana Frank, según pone en el sobre.
Ana:
No tengo mucho que contarte, y tampoco voy a contarte mis problemas porque creo que tú ya tuviste bastante. Y siempre estabas contenta ¿cómo lo haces? Algunas veces te enfadabas con tu madre ¿por qué? al fin y al cabo era tu madre ¿no?
¿Qué tal con Peter?
No te cuento más, adiós y sigue como siempre.
Laura N.



















































