Una de las cosas que más me gusta de nuestra congregación es pasar tiempo comiendo y compartiendo de la vida juntos. La última comida que tuvimos fue en casa de Pedro y Nallyby, un matrimonio procedente de Colombia, junto con sus cuatro hijos. Algo que admiro mucho de esta familia es su espíritu de servicio y su generosidad.
En su casa he podido volver a comprobar que no hace falta lujos para ser feliz y disfrutar de un hogar cálido, de un ambiente agradable y de una comida deliciosa. Dios bendice al que da con corazón alegre y ellos son un ejemplo de esta gran verdad. Seguid así, no cambiéis nunca.
El menú...patatas asadas con aceite, sal y perejil, ensalada de canónigo con beicon, tomate, queso de cabra con miel, y aliñada con aceite de módena, merluza guisada (no me acuerdo cómo pero estaba riquísima) y helado de postre.
En su casa he podido volver a comprobar que no hace falta lujos para ser feliz y disfrutar de un hogar cálido, de un ambiente agradable y de una comida deliciosa. Dios bendice al que da con corazón alegre y ellos son un ejemplo de esta gran verdad. Seguid así, no cambiéis nunca.
El menú...patatas asadas con aceite, sal y perejil, ensalada de canónigo con beicon, tomate, queso de cabra con miel, y aliñada con aceite de módena, merluza guisada (no me acuerdo cómo pero estaba riquísima) y helado de postre.
















































